
Tejemos comunión desde la Red.
Compartimos una hermosa experiencia, en la que Jesús hizo visible su rostro y nos hizo sentir el cálido abrazo maternal de María a través de unos ejercicios… que no fueron para el cuerpo, sino para el alma, para el espíritu: los Ejercicios Espirituales Ignacianos!!! Una invitación a la reflexión para saborear textos del Principio y Fundamento, repasarlos suavemente, palabra por palabra, teniendo como telón de fondo nuestra propia vida.
Un fin de semana de octubre, algunos de los integrantes de la Red Laical Tupungato (Mendoza-Argentina), tuvimos la hermosa oportunidad de participar de los Ejercicios Espirituales en la Casa de Nuestra Señora del Amén, situada en Agrelo, Luján de Cuyo. Nos hizo falta detener la labor intensa para comenzar con la contemplación. Ponernos en la presencia de Dios y preguntarnos sobre nuestros sentimientos y sobre aquello que es luz para nuestra vida nos situó en el comienzo de los Ejercicios Espirituales Ignacianos. Ignacio de Loyola habló para su época, pero hoy, salvando las distancias podemos ponerlas en práctica, siempre teniendo en cuenta aspectos del hombre, sentimientos, emociones y pensamientos que brotan de lo más profundo de su estado emocional; Ignacio lo llama momentos de consolación y desolación.


Agradecemos a la Hermana Violeta Mikeska odn. y al Padre Abel Alfaro que, con creatividad, tiempo, esfuerzo y oración pensaron en los detalles que llenaron de amor cada momento y cada día, ayudándonos a redescubrir que Dios nos ama intensamente y permanece con nosotros. Nos sentimos agradecidos de la experiencia vivida, deseamos que el próximo año otros integrantes de la Red Laical se unan a nuestro retiro espiritual para seguir creciendo en la fe, en el encuentro con el Señor llenos de esperanzas renovadas y en unión de corazones continuar tendiendo la Red por mucho tiempo más!!
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