
Vida y camino compartido este 2025 de la Red Laical Chile
Al mirar el recorrido de este año 2025, no podemos sino agradecer profundamente por todo lo vivido como Red Laical de la Compañía de María en Chile. Inspirada e inspirados por el carisma de Santa Juana, nos propusimos desde el inicio del año seguir tejiendo esta red de vínculos, oración, discernimiento y misión, con la certeza de que el Espíritu nos sigue llamando a ser parte activa de esta gran familia universal. Nuestro caminar comenzó en el mes de marzo, marcado por un momento especialmente significativo: el día 1 de marzo, en el marco de la visita canónica del Equipo General a la Provincia Cono Sur, fuimos cordialmente invitadas e invitados —el Equipo de Animación y las Coordinadoras de la Red Laical de Chile— a participar en un encuentro con el Equipo General. Fue una instancia fraterna y cercana, en la cual pudimos compartir nuestra experiencia concreta en la red, los desafíos que hemos vivido y, sobre todo, nuestras esperanzas para el futuro de la Red Laical en Chile y en el Cono Sur. Esta conversación enriquecedora nos alentó a seguir trabajando con más profundidad y compromiso en la misión compartida. Pocos días después, también en marzo, se llevó a cabo una importante reunión con las coordinadoras de las comunidades con la Hna. Nelda. En ella, además de reencontrarnos como comunidades que conformamos la Red en nuestro país, nos organizamos para todo el año, distribuyendo fechas y materiales para vivir un proceso profundo de discernimiento, guiadas por los llamados del Espíritu y con la intención de elegir a quienes representarían a Chile en el Equipo de Animación de la Red Laical Universal.
Desde el comienzo, supimos que esta tarea era profundamente espiritual: queríamos discernir juntos, con libertad y fe, buscando aquellas personas que encarnaran los valores de nuestra espiritualidad. Se definieron entonces los criterios orientadores para esta elección: que fueran laicas o laicos de profunda experiencia cristiana, formados en el carisma de Santa Juana de Lestonnac y en la espiritualidad de la Compañía, comprometidos activamente en sus comunidades locales, con apertura al trabajo en equipo, capacidad de escucha, acogida, comunicación, y con una actitud flexible e inclusiva. Continuando en ese espíritu de comunidad, vivimos el sábado 12 de abril un hermoso desayuno fraterno, organizado por la Comunidad Luz, donde participaron integrantes de diversas comunidades de la red. Fue una instancia muy significativa. Nos reunimos para alimentar no solo el cuerpo, sino también el alma, motivados por el deseo de mantener viva la llama del Espíritu, como nos enseñó Santa Juana. Juntos pedimos que el fuego del Espíritu Santo siga iluminando nuestro caminar y renueve nuestra vocación laical dentro de la Compañía. A lo largo de los meses siguientes, nuestras comunidades locales se reunieron, compartieron reflexiones, oraron y vivieron el proceso de discernimiento con seriedad y alegría. Finalmente, en un encuentro de coordinadoras de comunidades en Chile, culminamos este proceso, experimentando un tiempo de gracia, de escucha y de comunión. Fue un momento movilizador, que nos permitió profundizar nuestra fe, agradecer lo vivido, y estar atentas a la voz de Dios que habla en lo cotidiano y en cada una de nosotras. Tras este proceso, con gozo anunciamos que la persona elegida para integrar el Equipo Universal fue nuestra compañera de camino Violeta Espinoza.

Este paso fue un regalo para toda la Red, porque no solo consolidó un proceso comunitario de discernimiento, sino que también nos hizo sentir cada vez más parte de esta Red Laical Universal que traspasa fronteras y culturas, y que nos invita a vivir la fe desde una mirada amplia, abierta y misionera. El 21 de noviembre, día de la Virgen Niña y de la Presentación de María, tuvimos otra gran alegría: en esta fecha tan significativa para nuestra espiritualidad, se constituyó formalmente el Equipo Animador Universal de la Red Laical de la Compañía de María. Fue una culminación esperanzadora para un proceso que nos invitó a mirar más allá de nuestras comunidades locales, a comprender nuestra vocación laical en clave de universalidad, y a abrazar con humildad y compromiso el llamado de Dios a ser red viva, orante y misionera. Como fruto de ese proceso de discernimiento conjunto a nivel de Cono Sur, tenemos la alegría de anunciar que las personas elegidas para representar a nuestra provincia en el Equipo Animador Universal de la Red Laical son: Daniela Girimonti, de Argentina, y Violeta Espinoza, de Chile. Finalmente, esperamos culminar este año con un momento especial que nos une desde los orígenes de nuestra red en Chile: la Eucaristía de Navidad, que se celebrará el próximo 18 de diciembre en el Colegio Compañía de María – Seminario. Esta tradición, que se mantiene desde la fundación de la Red Laical en 2003, será nuevamente ocasión de encuentro, gratitud y renovación del espíritu. Como cada año, compartiremos la alegría del nacimiento de Jesús, recordando que en Belén se nos revela el rostro de un Dios que se hace pequeño, cercano y presente en nuestra vida diaria. Agradecemos profundamente a cada persona que, desde su lugar, hizo posible este caminar: a las comunidades, a quienes acompañaron los procesos, a quienes oraron y discernieron, a quienes sirvieron y animaron. Todas y todos hemos sido parte de esta historia común tejida con hilos de fe, servicio y amor. Que Santa Juana de Lestonnac siga iluminando nuestro andar, fortaleciendo nuestros vínculos y animándonos a seguir siendo mujeres y hombres laicos comprometidos, sensibles a la realidad del mundo, disponibles para servir, y siempre dispuestos a poner manos a la obra como ella lo hizo. Con esperanza y gratitud, Marisol, Paola, Violeta. Equipo de Animación de la Red Laical – Chile

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